
¿Te acordas Mateo? tus manos rodaban frágiles, iban al compás de una de las tantas hojas que aquel otoño nos regalo para abrigarnos. Te recuerdo en beso mi amor, y tu mirada me sostenía, fluctuante, de un rojo ciruela que me envolvía y llenaba de un calor que enloquecía y rompía en tus labios. Me acuerdo de tus labios sobre los míos en un futuro incierto, el te que tomamos bajo un sol de maravillas eternas nos hizo enloquecer de pasión y pesarnos en un estado paralelo a lo incierto al devenir de maravillosos sentimientos. Te viví, juro que fue mi mejor estadía en el paraíso, nada mas que mateo y lo indeduccible de mi ser, nos contagiábamos casi pegajosos, casi por succionar a los demás que dormían parados frente a nosotros, un devenir desafortunado para aquellas estatuas de marfil, que fueron el despegue de nuestro fin, nuestro ultimo nuestro amor mío el fin que tanto anhelábamos o quizás no era ese fin el que necesitábamos era el fin de encontrarnos no en pensamientos si no en carne propia y sentir el aroma que cada uno tiene, hoy tuyo tengo solamente una imagen un recuerdo vago al que recurro varias veces cuando estoy solo. Hoy te sufro en silencio imagen, porque es la torpeza de no encontrarte la que me mata día a día, lo que me hunde y radica en la esquina más oscura de aquella habitación que alguna vez fue nuestra, que alguna ves nos vio nacer de cada uno Quizás sufrimos mutuamente al no encontrarnos, te respiro en el aire que gira alrededor mío, me arropa solo tu devenir, veo tu sombra en un rincón de mi almohada te sigo respirando infinita como eres, esto es algo perdurable o no?
Cassandra & Rainbow.
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