
Cercanos a estos tiempos, fruto de mis esfuerzon decidi remontarme hacia el monte echúa, recolectando mis viveres personales emprendi rumbo hacia aquel bello monte, en el transcurso de mis dias para llegar al destino deseado me sucediron bastantes echos que el destino puede llegar a dar a una persona minima e insignificante (hablando por supuesto con respecto al mundo en si). El destino me habia echo diferentes pero sencillas pruebas que una persona que le presta un poquito de atención a los detalles minimos de la vida en si podria darse cuenta de cuales son.
Al emprender mi viaje y al ver que los dias pasaban, yo tenia predestinada esas tantas “pruebas”. Yo estaba en inciertos rumbos creo que me habia perdido pero bueno segui caminando.
Siguiendo mis pasos llego al pueblo de manantiales, al pensar en conseguir un lugar donde hospedarme veo hacia mi derecha un hotel, entro muy cansado ya y cuando logro llegar a la recepcion el hombre que atendia dicho lugar detrás del mostrador muy amistosamente me dice “buenos dias señor romero, la señorita ana a dejado esto para usted”(y se lo entrega en la mano). Totalmente anonadado le cuestiono al señor como sabia mi nombre si recien habia entrado a este hotel, a lo cual tras oir estas palabras de mi muy sorprendido me responde “pero señor si usrted esta hospedado aquí hace ya unas cuantas semanas, su nombre es Francisco Romero mire por usted mismo la planilla”.
Vuelvo mi mirada hacia la lista, miro en una de sus filas la que contenia la fecha que yo habia ingresado y tenia escrito 17/02/05. ¡Señor, señor espere hoy no es 17 de febrero! ¡Estamos en epoca invernal! Miro a mi alrededor y diviso un sillon me caigo, desmayado…
Recuperando mi conciencia otra ves, al hechar un vistazo hacia mi lugar, a los alrededores y no era donde estaba donde habia caido dormido, al pensar tenia vagas imágenes de el otro sitio donde estuve, bueno quizas fue un feo sueño, me predispongo a pararme y camino hacia la entrada, tengo las piernas cansadas pero decido firmemente ir hacia fuera, cuando voy a abrir la puerta un halo de luz inmenso invade todos los lugares mas reconditos de la tierra, no quedo ningun lugar en el cual no haya atravesado esa inmensa luz.
Me despierto con el celular alertandome; Un mensaje recibido: Ana.
“Fran te deje una nota en el hotel pasa a buscarla cuando puedas. Ana.”
Me visto, preparo un poco de café mientras asomo mi mirada a la parte superior central del diario, 17/02/05.
Rainbow.
Al emprender mi viaje y al ver que los dias pasaban, yo tenia predestinada esas tantas “pruebas”. Yo estaba en inciertos rumbos creo que me habia perdido pero bueno segui caminando.
Siguiendo mis pasos llego al pueblo de manantiales, al pensar en conseguir un lugar donde hospedarme veo hacia mi derecha un hotel, entro muy cansado ya y cuando logro llegar a la recepcion el hombre que atendia dicho lugar detrás del mostrador muy amistosamente me dice “buenos dias señor romero, la señorita ana a dejado esto para usted”(y se lo entrega en la mano). Totalmente anonadado le cuestiono al señor como sabia mi nombre si recien habia entrado a este hotel, a lo cual tras oir estas palabras de mi muy sorprendido me responde “pero señor si usrted esta hospedado aquí hace ya unas cuantas semanas, su nombre es Francisco Romero mire por usted mismo la planilla”.
Vuelvo mi mirada hacia la lista, miro en una de sus filas la que contenia la fecha que yo habia ingresado y tenia escrito 17/02/05. ¡Señor, señor espere hoy no es 17 de febrero! ¡Estamos en epoca invernal! Miro a mi alrededor y diviso un sillon me caigo, desmayado…
Recuperando mi conciencia otra ves, al hechar un vistazo hacia mi lugar, a los alrededores y no era donde estaba donde habia caido dormido, al pensar tenia vagas imágenes de el otro sitio donde estuve, bueno quizas fue un feo sueño, me predispongo a pararme y camino hacia la entrada, tengo las piernas cansadas pero decido firmemente ir hacia fuera, cuando voy a abrir la puerta un halo de luz inmenso invade todos los lugares mas reconditos de la tierra, no quedo ningun lugar en el cual no haya atravesado esa inmensa luz.
Me despierto con el celular alertandome; Un mensaje recibido: Ana.
“Fran te deje una nota en el hotel pasa a buscarla cuando puedas. Ana.”
Me visto, preparo un poco de café mientras asomo mi mirada a la parte superior central del diario, 17/02/05.
Rainbow.

